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Escuela de Verano
  • El curso profundiza en temas de historia de género y de la sexualidad en el siglo XX mexicano. El énfasis es la historia de México, pero se incluyen algunas lecturas sobre otros países, en especial de América Latina. La selección bibliográfica obedece al doble propósito de conocer obras clave del campo de la historia de género y de la sexualidad y de analizar procesos con una mirada transnacional.

  • Para entender la situación que guarda actualmente la historiografía en tiempos de globalización se realizará un ejercicio de historia de la escritura de la historia. Se empezará primero por entender históricamente la emergencia de un nuevo cronotopo o forma de escriturar la historia durante la modernidad -ese periodo de transición que transcurre entre los siglos XVIII y XIX. Se parte de la hipótesis de que la situación actual de la historiografía y su crisis se comprende mejor si se toma en cuenta este precedente histórico. Lo anterior se funda en que buena parte de las categorías analíticas que utilizamos para “iluminar” el pasado y dotarlo de nuevos sentidos, así como las formas como periodizamos la historia y la escrituramos se han originado fundamentalmente en aquel periodo de transición -un lapso que en algunos aspectos puede retrotraerse al siglo XVII. En ese sentido, este cronotopo historicista (Gumbrecht) o régimen moderno de historicidad (Hartog) corre paralelo al establecimiento de un régimen discursivo o forma de representar el pasado vinculado a un presente expansivo, que se entiende a sí mismo, ya no desde el pasado, sino desde un futuro esperado, prometido y proyectado. Se trata de una historiografía progresiva que emprende una tarea de colonización del pasado de acuerdo con los criterios y reglas establecidos por un presente en marcha hacia un futuro abierto, siempre perfectible. Por eso se llegará a afirmar, en especial en sus momentos críticos o de duda, que la historia es una ciencia siempre en construcción. Desde esta perspectiva se podrá explicar cómo el pasado remoto o próximo, antiguo o medieval, colonial o prehispánico, será integrado y dotado de nuevos sentidos de acuerdo con cada uno de los presentes-futuros proyectados; siendo la construcción de las naciones-estados modernas el principal eje sobre el cual se edificarán esta clase de discursos históricos.

    Este recorrido histórico se cierra con la consideración de la emergencia, en años recientes, de un nuevo régimen de historicidad marcado por el presentismo (Hartog). En este nuevo orden de temporalidad -reflejado en la importancia dada a la historia contemporánea o a la historia del tiempo presente- el futuro tiende a jugar un papel cada vez más restringido, o se cierne más como una amenaza que como un polo de atracción, afectando las relaciones tradicionales entre el presente y el pasado, y dando lugar a nuevas formas de pensar, escriturar y periodizar la historia. La hipótesis a este respecto es que esta tendencia marcada por el presentismo está conectada con la emergencia en la historiografía internacional con lo que se conoce como nueva “historia global” en la última década del siglo XX. En un mundo crecientemente globalizado o interconectado, las relaciones espacio temporales, propias del cronotopo historicista, están dando lugar a nuevas formas de relación espacio temporales reflejadas en el surgimiento de nuevas formas de escriturar y de periodizar la historia. Se podrá ver cómo en estas nuevas formas historiográficas, a) se da primacía al principio de la diferencia y no al de la identidad, tal como sucedía en el cronotopo historicista, permitiendo observar otras zonas de la historia antes inobservables; b) se tiende a “desprovincializar” asimismo formas extremadamente localistas y regionalistas de hacer y escribir la historia; y, c) se pone en operación una crítica de toda clase de etnocentrismo o chauvinismo de corte nacionalistas. En conjunto, en relación con la historiografía, estos cambios estructurales significan la apertura a nuevos desafíos teóricos e historiográficos y, en particular, al

    desarrollo y profundización del diálogo intercultural e interdisciplinario.

  • El propósito de este curso es familiarizar a los estudiantes con algunos de los temas y problemas de la historia social de Europa en el siglo XIX. A lo largo del curso se examinarán las respuestas de los actores sociales a los cambios materiales, culturales, políticos, ideológicos y sociales que tuvieron lugar al consolidarse los Estados nacionales. 

  • Se trata de apreciar en testimonios de la época la concepción y desarrollo de la autoridad, concepto central de la formación política o, si se quiere, del Estado (término hoy cuestionado para referirse a los siglos que estudiaremos). Esto implica advertir los ámbitos de autoridad, que trataremos de determinar preguntándonos cuándo (tiempos: épocas y periodos), dónde (espacios e itinerarios), quiénes (autoridades, sujetos y extraños) y cómo (ideas e instituciones) integran dichos ámbitos.
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